En fin. Estuve por primera vez en la isla de Bershka en Second Life hace justo una semana, pero he ido retrasando la entrada por asuntillos del mundo real. Las capturas de pantalla llevan más tiempo en flickr porque subirlas es más fácil y rápido que escribir una crítica. Y ésta no es precisamente buena. De hecho, varios de los títulos que tenía pensados eran algo malintencionados. El desastre de Bershka. Suspenso en moda. El estreno de Bershka en SL, peor para Inditex que lo de Astroc. Cosas así. Pero por lo visto, la mayoría de los fallos ya están siendo solucionados, así que solo cuento lo que vi. Como siempre, las imágenes van en pequeño, que si no me descuadran mucho la plantilla. Están a tamaño completo en flickr.
Y no. No tengo ningún problema en usar títulos de El Ala Oeste en los post. Faltaba más.
Y no. No tengo ningún problema en usar títulos de El Ala Oeste en los post. Faltaba más.
El proyecto está desarrollado por Mosi Mosi, una empresa de Barcelona. Dicen que se dedican a campañas de branding, conceptos publicitarios, promoción de productos y personas, así como al desarrollo y creación de contenidos (cito de su página).
La primera impresión cuando llegas es fantástica. El entorno es bonito, tipo isla caribeña (como el 85% de la superficie emergida de SL), aunque mi gusto personal no sea demasiado playero; mi avatar tiene dos bañadores: uno es negro y el otro tiene un estampado de calaveras.

Además del edificio principal hay un auditorio con disco y pista de baile, así que supongo que organizarán alguna actividad por allí.
La zona de costa. Estas casitas están repartidas rodeando a la isla.
Las animaciones en las tumbonas y toallas, el primer punto negro que vi. Como soy un pelín obsesiva, las estuve probando todas una por una y sí, son todas así.
Vale que se usen animaciones gratuitas, pero incluso en esas cajas con cientos de poses freebie las hay menos lamentables que éstas.
Por dentro la tienda es espaciosa, bien distribuida y construida. Todas las texturas son excelentes, como en el resto de la isla. Como estuve por allí bastante tarde, pude dar vueltas bien a gusto. Fue una experiencia nueva, estar en un Bershka vacío. Al que suelo ir en el mundo real siempre está a tope, con la ropa revuelta y una música insoportable machacando a las masas (por cierto, no sé cómo es el hilo musical de la de SL porque siempre me conecto con el sonido apagado. Otro día me fijo.)
Es un punto a su favor. La replica virtual es más bonita que las dos o tres Bershkas reales que hay cerca de donde vivo.
Esta es una foto curiosa. En Second Life la capacidad de los terrenos se mide más por la cantidad de objetos que puedes poner dentro que por el tamaño que tengan. La únidad básica de medida es la "prim", o sea, el objeto más básico que se puede construir, (una esfera, un cubo, un anillo) y que sirve para construir otros más complejos. Por ejemplo, yo no podría poner ese par de cuencos en mi terreno ni aunque borrase todo lo que ya hay. Simplemente no cabrían, son más prims de las que estoy pagando. Aunque no lo parezca, todas esas moneditas son un ostentoso símbolo de estatus. No es un chiste. En serio.
Ahora llegamos a la parte espinosa. El envoltorio es perfecto, pero lo de dentro, uy, lo de dentro. Hablo de la ropa, que es lo que se supone que me están vendiendo. No arquitectura o interiorismo. Iba a ver las recreaciones virtuales de una marca real que está bien representada en mi armario real.
Ahora llegamos a la parte espinosa. El envoltorio es perfecto, pero lo de dentro, uy, lo de dentro. Hablo de la ropa, que es lo que se supone que me están vendiendo. No arquitectura o interiorismo. Iba a ver las recreaciones virtuales de una marca real que está bien representada en mi armario real.
De entrada el precio es insuperable. No, hablo en serio. Insuperable. Todo es muchísimo más barato que la media en SL, creo que no había nada que costase por encima de los 50 dólares linden. Otro día si tengo tiempo hablamos de las tácticas de dumping de las multinacionales cuando entran al universo virtual de turno, pero no es lo que me interesa ahora. Está claro que lo que buscan es el impacto publicitario y no forrarse a costa de vender ropa inmaterial, así que me lo salto.
El problema de colocar tantos estantes y perchas con imágenes de la ropa es que cuesta un montón distinguir los que son dispensadores de ropa (los vendors) de los que están solo de adorno. Supongo que es por lo mismo, el intentar recrear una tienda de verdad de la marca, que tampoco haya carteles indicadores. El sistema de venta que han elegido tampoco ayuda. Me explico. El sistema por defecto de SL consiste en una caja normal con ciertas propiedades especiales. Alguien mete la mercancía en la caja y fija el precio. Tú pones los lindens en la caja y ella te devuelve tu compra. Tiene algunas ventajas más, como que al primer vistazo y al pasar el ratón sobre ella, puedes conocer el nombre del vendedor, el precio, los permisos del artículo y algún comentario opcional. La única manera de conocer el precio de las cosas del Bershka cibernético es ir haciendo click como una imbécil sobre todos los percheros que hay. Ya he mencionado que no se distinguen unos de otros, ¿no? Y por supuesto, nada de conocer las propiedades de las prendas hasta haberlas pagado y tenerlas en el inventario.
Esto de los permisos es importante. Básicamente consiste en que, cuando creas un objeto o una prenda de ropa, puedes decidir qué es lo que va a poder hacer con eso el siguiente propietario. Son tres, los que te permiten (o no) modificar, copiar o transferir lo que te han dado o que has pagado. Los permisos de copia y transferencia nunca van juntos en un objeto. Es o uno o otro, y si por error los marcas los dos, tienes un freebie instantáneo y descontrolado.
El permiso de modificación es imprescindible, en mi opinión. En el mundo real nunca me compraría unos vaqueros si me prohibieran subirles el dobladillo al llegar a casa (soy bajita, ¿y qué?). Pues lo mismo, no me gusta que me impidan ajustar algo a mi avatar hasta dejarlo a mi gusto. Me lo pienso mucho antes de comprar algo así, tiene que compensarme de algún otro modo. Y mi primer impulso es no comprar.
¿Y qué permiso tenía la ropa de Bershka cuando estuve por allí? Sí. Exacto. Todo "no mod".
Antes de pasar a la ropa quiero mencionar los carteles. En muchas de las capturas se ve perfectamente el contraste entre los las reproducciones del mundo real y los que se han hecho para su contraparte virtual. No hablo sólo del tamaño, que también. La publicidad del mundo real es enorme, perfectamente visible y bien diseñada. Los carteles de cómo le queda la ropa a los avatares no. Además de ser minúsculos están situados arriba del todo en los estantes. Hasta los jarrones de la decoración son más vistosos.
El mensaje que transmiten a cualquiera que tenga cierta experiencia y que haya estado en otras tiendas de Second Life es "¡No me compres! ¡No sé lo que estoy haciendo!".
El mensaje que transmiten a cualquiera que tenga cierta experiencia y que haya estado en otras tiendas de Second Life es "¡No me compres! ¡No sé lo que estoy haciendo!".
Y llegamos a la ropa. Creo que ya lo he dicho, pero no podría ser peor. Es posible que la mala impresión se agravara porque lo que obtienes no se parece nada de nada a lo que está expuesto y porque el entorno está muy bien trabajado y hace de contraste. Las texturas usadas para la ropa son planas y no están bien aplicadas a la plantilla. Hay demasiados "seam issues", como lo llaman los guiris (como la ropa se diseña sobre una plantilla bidimensional, si no se hace bien aparecen fallos al aplicarse a la superficie en tres dimensiones del avatar y se notan las zonas de unión).
Ejemplos. La camiseta que se ve sobre el párrafo de arriba no podría estar peor hecha. La falda es de lo más potable que compré (tampoco fue mucho, se me quitaron las ganas en seguida). Sería una buena noticia si no fuera porque nadie usa esas faldas "del sistema" (o también "mesh skirts"). Por defecto su capa se aplica bastante separada del resto del cuerpo y el efecto óptico es horrible. Traducción: hacen que tu culo virtual parezca gordo. Sí, una chorrada como una catedral, pero requieren modificaciones en la forma del cuerpo para que queden medio presentables, así que no te las quitan precisamente de las manos.
Ésto es lo que ves:
Ejemplos. La camiseta que se ve sobre el párrafo de arriba no podría estar peor hecha. La falda es de lo más potable que compré (tampoco fue mucho, se me quitaron las ganas en seguida). Sería una buena noticia si no fuera porque nadie usa esas faldas "del sistema" (o también "mesh skirts"). Por defecto su capa se aplica bastante separada del resto del cuerpo y el efecto óptico es horrible. Traducción: hacen que tu culo virtual parezca gordo. Sí, una chorrada como una catedral, pero requieren modificaciones en la forma del cuerpo para que queden medio presentables, así que no te las quitan precisamente de las manos.
Ésto es lo que ves:
Ésto es lo que obtienes:
Sí, las dos chaquetas son azules.
Tengo más capturas del estilo, es decir, enseñando la ropa y poniendo caras raras, pero supongo que la idea se entiende y esto ya está quedando demasiado largo.
La impresión general que da todo esto, y otros fallos de aprendiz que no he mencionado para no aburrir más (como equivocaciones en el empaquetado de la ropa o que no haya prendas flexi, cuando junto con los penes postizos son la base de la economía en SL), es de falta de profesionalidad. Que una multinacional intente implantarse y la ropa que los representa parezca hecha por amateurs no es nada bueno en un mundo en el que las tiendas de ropa con más éxito, o en general los negocios más rentables, están dirigidos precisamente por aficionados. Y la calidad de lo que venden es infinitamente superior. Calidad profesional, se entiende.
Los habituales de Second Life (odio eso de residentes) son bastante territoriales. La primera impresión que reciben cuando una gran empresa del mundo real entra en "su mundo" es siempre negativa. Da igual lo que se haga o cómo se haga, la primera reacción será de rechazo. Y la gente a la que Second Life se la refanfinfla no se va a sentir impresionada en absoluto. ¿Nadie lee los chistes de Mauro Entrialgo? Pues eso. Que una empresa entre en SL ya no le importa a casi nadie, así que no sé hasta qué punto puede mejorar tu imagen corporativa.
No digo que no sea buena idea si se hace bien. Un ejemplo, Aveda Institutes. Por lo que me cuenta Google (yo no había oído hablar de ellos antes), se trata de una cadena de academias de peluquería y estética de los Estados Unidos, que además venden productos de belleza y cosas así. Cuando abrieron su sede en Second Life contactaron con Elikapeka Tiramisu (en SL todos tenemos derecho a los nombres raros), que es la creadora top de pelo aquí. Le ofrecieron un trabajo de colaboración y crearon una linea de peinados, adaptados de fotos publicitarias del mundo real, que pusieron a la venta en dos localizaciones distintas, el Aveda Institute virtual y ETD, la tienda de Elika que, por cierto, recibe muchas más visitas. Todos contentos. Los de Aveda se aseguraron al más competente para el puesto, un producto a la altura, y se ganaron a un montón de "residentes" para su causa al demostrar más interés que el que se les presta a unas cobayas virtuales útiles sólo para sus estudios de mercado (la frase no me la invento, creo que la vi en los foros oficiales).
En New World Notes, uno de los blogs más importantes sobre este metaverso (aunque no es especialmente objetivo; está escrito por un ex-Linden), tienen una sección fija llamada "Tateru's Monday Reality Mix" en el que se dedican a analizar precisamente el impacto que tienen las marcas o empresas del mundo real cuando intentan implantarse en Second Life. Y en "Tateru's Mixed Reality Headcount" hacen sus propias estadísticas sobre el asunto. Con estos datos, podría deducirse que el sim de Playboy, por ejemplo, es un fracaso aunque su isla tenga forma de conejito, mientras que la gente de The L Word, por citar a otros, lo están haciendo bien. Y no creo que se deba solo al tirón de las lesbianas en SL (porque como todo el mundo sabe, la mitad de los avatares femeninos son hombres disfrazados intentando pillar cacho), sino a las estrategias con las que han entrado las dos marcas.
Supongo que es pronto para ver en cuál de los dos ejemplos cuadra mejor lo de Bershka. La impresión que me llevé yo sobre su ropa fue todo lo mala que podría haber sido. O más. "No nos interesa saber cómo funciona esto de vender prendas de vestir, solo lo hacemos por los titulares. ¿Estudios de mercado? ¿Conocer el medio? ¿Y eso qué es lo que es?".
Ya veremos lo que pasa. Supongo que hay peores crímenes para una marca de moda que vender ropa fea y mal hecha según todos los estándares del mercado al que se dirige. Aunque sea virtualmente.
¿Alguien dijo "mano de obra infantil"?
Naaah.
"second life",
bershka
Tengo más capturas del estilo, es decir, enseñando la ropa y poniendo caras raras, pero supongo que la idea se entiende y esto ya está quedando demasiado largo.
La impresión general que da todo esto, y otros fallos de aprendiz que no he mencionado para no aburrir más (como equivocaciones en el empaquetado de la ropa o que no haya prendas flexi, cuando junto con los penes postizos son la base de la economía en SL), es de falta de profesionalidad. Que una multinacional intente implantarse y la ropa que los representa parezca hecha por amateurs no es nada bueno en un mundo en el que las tiendas de ropa con más éxito, o en general los negocios más rentables, están dirigidos precisamente por aficionados. Y la calidad de lo que venden es infinitamente superior. Calidad profesional, se entiende.
Los habituales de Second Life (odio eso de residentes) son bastante territoriales. La primera impresión que reciben cuando una gran empresa del mundo real entra en "su mundo" es siempre negativa. Da igual lo que se haga o cómo se haga, la primera reacción será de rechazo. Y la gente a la que Second Life se la refanfinfla no se va a sentir impresionada en absoluto. ¿Nadie lee los chistes de Mauro Entrialgo? Pues eso. Que una empresa entre en SL ya no le importa a casi nadie, así que no sé hasta qué punto puede mejorar tu imagen corporativa.
No digo que no sea buena idea si se hace bien. Un ejemplo, Aveda Institutes. Por lo que me cuenta Google (yo no había oído hablar de ellos antes), se trata de una cadena de academias de peluquería y estética de los Estados Unidos, que además venden productos de belleza y cosas así. Cuando abrieron su sede en Second Life contactaron con Elikapeka Tiramisu (en SL todos tenemos derecho a los nombres raros), que es la creadora top de pelo aquí. Le ofrecieron un trabajo de colaboración y crearon una linea de peinados, adaptados de fotos publicitarias del mundo real, que pusieron a la venta en dos localizaciones distintas, el Aveda Institute virtual y ETD, la tienda de Elika que, por cierto, recibe muchas más visitas. Todos contentos. Los de Aveda se aseguraron al más competente para el puesto, un producto a la altura, y se ganaron a un montón de "residentes" para su causa al demostrar más interés que el que se les presta a unas cobayas virtuales útiles sólo para sus estudios de mercado (la frase no me la invento, creo que la vi en los foros oficiales).
En New World Notes, uno de los blogs más importantes sobre este metaverso (aunque no es especialmente objetivo; está escrito por un ex-Linden), tienen una sección fija llamada "Tateru's Monday Reality Mix" en el que se dedican a analizar precisamente el impacto que tienen las marcas o empresas del mundo real cuando intentan implantarse en Second Life. Y en "Tateru's Mixed Reality Headcount" hacen sus propias estadísticas sobre el asunto. Con estos datos, podría deducirse que el sim de Playboy, por ejemplo, es un fracaso aunque su isla tenga forma de conejito, mientras que la gente de The L Word, por citar a otros, lo están haciendo bien. Y no creo que se deba solo al tirón de las lesbianas en SL (porque como todo el mundo sabe, la mitad de los avatares femeninos son hombres disfrazados intentando pillar cacho), sino a las estrategias con las que han entrado las dos marcas.
Supongo que es pronto para ver en cuál de los dos ejemplos cuadra mejor lo de Bershka. La impresión que me llevé yo sobre su ropa fue todo lo mala que podría haber sido. O más. "No nos interesa saber cómo funciona esto de vender prendas de vestir, solo lo hacemos por los titulares. ¿Estudios de mercado? ¿Conocer el medio? ¿Y eso qué es lo que es?".
Ya veremos lo que pasa. Supongo que hay peores crímenes para una marca de moda que vender ropa fea y mal hecha según todos los estándares del mercado al que se dirige. Aunque sea virtualmente.
¿Alguien dijo "mano de obra infantil"?
Naaah.





















